la habitación para ver a su hijo, y allí estaba Rikki-tikki despierta, sobre la almohada.

Pero la mamá de Teddy no quería ni pensar en semejante cosa.

Al día siguiente, muy temprano, Rikki-tikki se fue a almorzar a la galería, cabalgando sobre el hombro del niño, y le dieron plátano y huevo pasado por agua, y ella se puso sucesivamente sobre las rodillas de cada uno, porque toda mangosta bien educada abriga siempre la esperanza de convertirse algún día en animal doméstico y de tener salas en donde corretear; además, la madre de Rikki-tikki (que había vivido en la casa del general, en Segowlee) le había enseñado cuidadosamente a Rikki qué debía hacer si algún día se hallaba entre hombres blancos.

Después, Rikki-tikki se fue al jardín para ver lo que era digno de ser visto. Era un jardín grande, a medio cultivar, con espesos rosales de los llamados "Mariscal Niel", grandes como cenadores; naranjos y limoneros, bambúes y montones de hierba alta. Rikki-tikki se relamió de gusto.

Página siguiente
Página anterior
B y V
Escalera
Haber
Antónimos
Comprensión lectora

Se escribe v después de n, d y b, como en advertencia, y se escribe b después de m o cuando va seguida de una consonante, como en hombro.

Escribe b o v en el hueco correspondiente:

Quedan 5 palabras